La carne
de pavo tiene un bajo contenido de grasa y con la ventaja
de que no se trata de una grasa entrelazada; la mayor
parte se encuentra debajo de la piel y se puede retirar
fácilmente, ideal para quienes buscan una comida
ligera y sabrosa.
La carne
de pavo es muy proteica y su bajo contenido en colágeno
que facilita la digestión. Dado que resulta un
alimento fácil de digerir se recomienda incluirla
en la dieta infantil y en la de las personas que tengan
el estómago delicado.
Como en todas
las carnes, el contenido de hierro de la carne de pavo
se absorbe bien, y es abundante en potasio y magnesio.
Con respecto al contenido en vitaminas, destaca la vitamina
B3 o niacina.
La carne
de pavo es una aliada de gran valor para el mantenimiento
de la forma física y de la salud en todas las
edades y para toda la familia.