| HISTORIA DE LA CENA DE NAVIDAD
El origen europeo de este festejo conllevó a que se usaran en la cocina alimentos disponibles en el invierno, así como recetas generosas en calorías que contribuyeran a sobrellevar el frío.
El cordero y el lechón al horno, influencia árabe en la cocina navideña, son la base del menú de la cena de Navidad. Por su parte, el pavo, principal aporte del nuevo mundo a la gastronomía navideña, es también uno de los platos más característicos de esta época. La forma más común de preparar estas aves para la ocasión es rellenándolas con guisos diversos para luego llevarlas al horno.
El repollo, las acelgas, la coliflor y las espinacas destacan como las verduras de mayor utilización en la preparación del menú. Estos vegetales suelen preparase cocidos junto a una porción de tocino.
Los vinos espumosos como el Champagne, el Cava y la Sidra, son los licores de mayor aceptación en la celebración de las fiestas, aunque se acostumbra acompañar las comidas con vinos tintos jóvenes.
Entre los dulces más característicos destacan el turrón, de fuerte influencia árabe; y el panettone, de origen italiano. El primero elaborado a base de frutos secos y el segundo una especie de roscón con pasas del que existen muchas variedades.
Sin importar lo que incluya el menú navideño, hay algo que es seguro: será abundante y destacará de otras comidas preparadas en el año, pues se trata de la celebración de una de las fiestas cristianas más importantes y universales.
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